lunes, 11 de febrero de 2013

Estamos en camino


Hay recuerdos que se graban en la memoria y es ahí donde aguardan tu próxima visita con un candil en la mano para sacarlos a la luz.
Hay momentos en la vida en que el mismo recuerdo es el que toma la iniciativa y es el que aparece candil en mano y te ilumina, acudiendo cada noche ( y en las más frías) para acompañar tu vigilia y preguntarte por el fondo de su propia existencia, que es lo que a él le quita el sueño.

-¿ Por qué existo?, ¿ quién y cuánto de importante soy para que me mantengas íntimamente ligado a ti?

Existes porque aquel día llegué a la catedral y no lo hice sola. Eres unas palabras: " quiero llegar contigo a Santiago", unas lágrimas, una conversación de cinco kilómetros, llegar dados de la mano, apretándonos fuerte para comprobar que es cierto, que es de verdad. Gritos, sonrisas, más lágrimas, tres vidas con puntos en común que se unen para dar pasos hacia un mismo objetivo cargados con un macuto de peso pesado, cargados de pasado... y de ilusión por encontrar nuevas y distintas esperanzas, con fe en que algo bueno estaría por llegar.
Importante es poco, porque las cosas ocurren por algo y antes de ser recuerdo, en el mismo instante en que nacías como hecho, ya sabía que serías único, especial.

Y aquí estás, conmigo. Pidiéndome que mire a mis peregrinos... y es que creo que son felices. Y yo sé que lo soy. Dar gracias se queda corto, muy pocas palabras para contener tanto. Tengo que hacer otro Camino de Santiago....

Tener recuerdos, dormir con ellos, aprender de lo que la vida te ha puesto en el camino, y en este caso nunca mejor dicho. VIVIR, joder, VIVIR, menuda maravilla. ¿Hay algo mejor que esto? Sin vida no hay recuerdo, ni futuro.
Mi presente: el mejor regalo del cual soy consciente.


Y una frase en la mente con la que cerrar los ojos, para acabar el día:

VIVIR ES LO MEJOR QUE TE VA A PASAR EN LA VIDA


jueves, 3 de enero de 2013

Gracias, 2012


Por las mil palabras que me has hecho sentir, decir...
ESCRIBIR.
Hoy vale más una imagen.


FELIZ AÑO con cuaderno y bolígrafo en la mano


SIEMPRE ^^


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mis respuestas




¿Y qué puedo hacer yo?

Si tienes un mínimo de sensibilidad, de esa que cuando estoy en plan optimista apuesto máximo a que sí, entonces alguna vez en estos últimos tiempos difíciles que vivimos te lo has tenido que preguntar.
Y es que mi lógica no consigue comprender cómo ciertas cosas funcionan tan mal, cómo hemos acabado así, cómo gente tan inteligente ha permitido que algo tan maravilloso como es el mundo, tan perfecto por naturaleza, se llene de imperfecciones hasta casi rebosar. Porque esa es mi sensación ahora mismo. Y en ocasiones quiero que rebose del todo, que se desparrame: el caos. Empezar a ordenarlo todo de cero. Pero parece que no hay límite, o que no puedo esperarlo sentada infinitamente.

¿Y entonces qué?

Te vas moviendo, conociendo respuestas bien distintas a la pregunta, aunque el espíritu es el mismo: "cambio, quiero cambio". Unas formas gustan más que otras, así que unas las abandonas y en otras continuas, porque siempre continuas, nunca detenerse... siempre y nunca, bonitas palabras.

¿ Y por qué a unas sí y a otras no?

Porque buscas el cambio y resulta que " las que sí" consiguen cambiarte. Te hacen alguien nuevo y al ser tú misma quien lo experimenta, te convence ( porque es mucho mejor vivirlo a que te lo cuenten). Por este motivo, decides dedicarle todo tu tiempo, que es tu vida... porque hay dos cosas importantes y valiosas para una persona: el dinero y el tiempo. No sé cuánto le queda al dinero en este mundo, pero si no hay tiempo no hay mundo. No sé tú, pero yo apostaría a que en la vida gana el que no pierde el tiempo, aunque pierda el dinero.
Dedicar tu tiempo es dedicar lo más importante que tienes. Y eso no es cualquier cosa. Tras un trecho de 23 años recorridos sé a qué quiero dedicar mi tiempo, por lo menos ahora, quién sabe en un futuro. Mi respuesta no es la tuya, pero la doy de la mejor manera que puedo porque le dedico lo mejor de mi para que sea un poquito más buena cada día. Si coincidimos, casi seguro que me has oído, o no, decir de ti que " eres la leche". No responder como yo no significa que no hagas nada, sino que buscamos cambios distintos o al menos alcanzarlos por caminos diferentes.

Fe y música me han cambiado. Confío en ellas para el cambio. Esa es mi respuesta.


¿ Cuál es la tuya?



"She makes the sound, the sound the sea makes to calm me down."

domingo, 9 de diciembre de 2012

Tus preguntas


Nunca supiste lo que aquella mirada
quiso decir.
Miraste para otro lado
creyendo que eras fuerte
pero el detalle de la luz
reflejada en el vidrio de sus ojos
aun te hieren
como si los reflejos
cortaran el aire en mil pedazos
tan pequeños
que no puedes respirarlos,
y te falta el aliento
y las ganas de buscarlo.
Porque solo encuentras el recuerdo
y la pregunta.
Los malditos interrogantes
que encierran las mismas palabras de siempre.
Las mismas de siempre
porque esto es rutina que duele,
que sabe a vómito
que sube y baja
y sube y baja de nuevo
porque no hay salida
porque cierras tu boca para impedirla,
no vaya a ser que salga
y entonces el vacío,
la nada.
Qué poco sentido tiene escribir
sobre lo que no dices
ni sientes.
El sentir es de valientes
que no saben lo que hacen.
Sentirán hasta que una mirada
ponga freno a la locura
y con el corazón anulado
solo quedará pensar
en lo que pudo ser y nunca fue.
¿Y todo esto por qué?
Ahi está
llamando a tu puerta otra vez.
Atrévete a abrir
sabiendo que no habrá nadie.

domingo, 11 de noviembre de 2012

No cambio


Aquí estoy yo, equivocándome sin parar
haciendo del error un continuo
que me hace continuamente feliz.
" Deja de sonreír", me digo...
pero entonces otra elección en el camino
y por ser libre, me sonrío.
¿ Por cuál tiro?
pues ni idea,
así que me guío por el sonido
que me eleva
y desde ahí miro:
" sí, me he vuelto a equivocar
escogiendo lo más difícil,
pero necesitaba entrar
por el sentido de la melodía".
Nadie me enseñó a volar
así que intento abrir el paracaídas
pero se atasca
y vuelven las risas
( las mías).
¿Sabes?A veces me gustaría llorar,
hace tiempo que no lo hago,
pero es mirar al cielo
y a mi vida
y pensar:
" hoy no, quizás otro día"...

... y me sigo equivocando =)

lunes, 8 de octubre de 2012

Las rayas que pasaron a ser líneas


Tú vas sentada en el tren,
todo normal
y como todos los días
vuelves a casa leyendo (poesía)
escuchando música, pensando,
o cansada de tanto pensar
simplemente mirando.
Mientras tanto él va volando
montado en una nave alargada
que vuelva bajo
rozando el suelo
pero sin tocarlo.
Cigarro en una mano,
en la otra un café cerrado
tipo Starbucks,
corre acelerado
perseguido por quién sabe qué
eres incapaz de imaginarlo.
Pero una mirada se cruza
y se encuentra con unos ojos,
perdidos,
que no es a ti a quien ven
sino lo que la droga quiere que representes.
El, una historia complicada, eso seguro,
hojas y hojas para una novela
llenas de garabatos para ti sin sentido
y en la portada
huellas del camino recorrido
sobre ambos brazos
por el ansia de inyectar
dosis de realidad
a cañonazos.
Y así vivir al margen
de un mundo que no eligió
en territorio inexplorado,
como valiente que un día tuvo miedo
y decidió pillar un billete de ida,
15 mg de heroína,
sin saber dónde estaba el destino,
sin pensar que no volvería
de esa otra longitud de onda
accediendo por la nariz o por la vena
jugando con fuego
pero sin previo aviso infrarrojo.

Y se quema y se consume
ella,
y se consume y se quema
él.
Hasta nunca
te dijo en el tren.

lunes, 1 de octubre de 2012

Sobre lunas y lombrices



Acudiste puntual a nuestra primera cita,
y al fin dejaron de jarrear lágrimas inoportunas:
nada es tan grave
como para llorar tantas horas seguidas,
¿nada?
más bien nadando pasó el tiempo:
el del reloj
que nunca llevo,
y que suele ser bueno,
o más bien constante en su pasar,
y el del cielo
al que siempre miro,
que empezó siendo malo,
pero que decidió respetar lo singular
de un momento que varios años
llevaba esperando,
escuchando una voz, tu voz,
que ha ido llenando mi vida de sentido
de canciones con rima o no,
macarrada en dosis diarias,
mierda, como tú dirías,
porque solo tú puedes cantar " chorros de lefa"
en un tema
y que sea poesía.

Así apareciste, entre cincuenta y cinco mil más,
pero te reconocí porque se hizo la luz
que ni maldita, ni desvela, ni desespera,
y por si tuviera dudas
algunas guitarras me gritaron que sí,
que era cierto,
que yo estaba contigo
( y por tanto tú conmigo)
en un concierto, en el EnVivo.
Y todo fue perfecto,
el cerezo estaba en flor dentro del cuerpo,
tú tocabas lo más hondo,
lo que no me dejo tocar por cualquiera,
yo volaba libre, al sol y al viento
donde estaban mis amigos,
bailando con ellos y con los motivos
para seguir este viaje íntimo
a lo que algunos llaman locura.
Gracias Robe
por enseñarme a vivir
de esta manera:
extrema y dura.